Escritora frustada, que intenta poner orden en el baúl oscuro de su imaginación. Relatos que salen desde lo mas recondito de mi alma e intentan liberar todo lo que siento por dentro. Espero que os guste, os entretenga y que me digáis lo que os hace sentir. Gracias por acompañarme en mi rincón.

10 mar. 2009

El canto de la esperanza

La lluvia se oía golpear contra las paredes del castillo. Caía con furia, como las lágrimas de la dama a la que acababan de partir el corazón. Día propicio para los malos augurios y noticias negras, como el cielo de tormenta… eso le habían dicho, pero ella ya no oía, ya no escuchaba, ya no veía… sólo sabía con certeza que él nunca mas volvería. Era joven y muy bella, como sus antepasados que vivían mas allá del bosque, con su cabello del color del trigo y su figura esbelta como un junco del río, su risa de cristal recorría cada habitación, cada rincón mientras solía cantar y bailar, esperando que su caballero regresara por ella.

Pero eso ya se terminó, le habían arrebatado todos sus sueños y sus anhelos, tan rápido, que se ahogaba en su propia angustia… corría de una punta a otra del palacio, buscando un sonido oculto, un olor familiar, un recuerdo que la mantuviera cuerda. Pero solo escuchaba la tormenta que barría con todo a su paso, solo olía la humedad de las paredes y recordaba lo sola que se sentía en ese momento. Sólo había una solución.

Corrió escaleras arriba, en busca de la torre mas alta, despojándose de su capa, de sus botas que le hacían ir más lento, corrió hasta que pudo asomarse al balcón en el que casi podía tocar las nubes. Miró al cielo cubierto, mientras las gotas caían por su cara, por su cuello, pegaban su vestido a cada curva de su cuerpo. Levantando las manos, comenzó a hablar en el lenguaje de su pueblo, en aquel en el que ellos se comunicaban con los animales, con los ríos, con los árboles, con la luna, con el sol y con la lluvia. Les pidió paz, les ofreció los cantos que aprendió de pequeña en aquella lengua incomprensible para los que la rodeaban normalmente. Pidió la serenidad y sabiduría de su pueblo sintiendo como en cada gota que la rozaba, le alimentaba de su tradición de siglos atrás. Pidió poder estar con ellos, porqué sabía que su amor estaba ahí, ya que ese había sido el regalo que los ancianos hicieron a los mortales que fueran puros de corazón. Pidió perdón por haber escapado de ellos para conocer aquel pueblo que había más allá de las fronteras del reino real al que ella pertenecía, admitía que no estaba preparada y quería volver, para estar con aquel al que, a parte de ellos, más amaba.

Los habitantes del reino, salieron de sus casas intrigados, una fuerza inquietante les recorría y no sabían lo que era. Intrigados, veían como a sus vecinos les pasaba lo mismo y como se sentían impulsados a caminar bajo la torrencial lluvia hacia el castillo de su amo. Con sorpresa vieron como en lo más alto, una figura danzaba acompasadamente desprendiendo una luz, que atravesaba las más espesas nubes. No podían escucharla, pero sentían dentro de ellos su canción de lamento, no podían entenderla, pero sentían su dolor y sus ruegos, no podían verla, pero era como si estuviera ahí entre ellos. Era una luz tan bella, que no podían dejar de mirarla, y ahí estaban todos, curiosos, pensando en que sería de aquella figura casi divina.

La dama no los veía, sólo se sentía cada vez más liberada, cada vez más comprendida, hasta que de repente, un golpe de luz inundó todo el reino. Se fueron las nubes, se fue la lluvia y el cielo se inundó de mariposas de colores. La dama ya no estaba, se había ido de nuevo a donde pertenecía, pero dejó de regalo al reino la alegría de su risa en cada rincón y si se paraban un segundo, podían sentir dentro de ellos la melodía de su canción que les llenaba de esperanza.

7 comentarios:

Perico dijo...

Que bonito relato! me gusta mucho su final, en serio ya te lo dije el otro dia, intenta publicar algo, tienes muy buena narrativa,lo describes todo tan bien que perfectamente te lo puedes imaginar mientras te lo lees y lo mas importante,que llega a transmitir al que lo lee.

Enhorabuena!:D

Pequeña dijo...

Muchas gracias Perico, escuchar esto de un artista como tú hace que una quiera seguir escribiendo cada vez mas y esforzarse por hacerlo mejor. Un besote!

danielpeixe dijo...

Hola cariño he leído el relato y me ha parecido espectacular, súper bonito de verdad. No me ha dejado poner un comment desde el iphone no se porque lo miraré luego. Enhorabuena estas empezando a tener muchos fans!
Mil besos!!

Dani.

Natalia Corbillón dijo...

Precioso. Estoy segura de que tus pequeños disfrutan enormemente con cada una de estas fábulas... desde luego, se nota que tienes fuente de inspiración.
Me uno al comentario de Perico. Deberías intentar publicar algo. Como "semiexperta" te aconsejo que sin demasiadas ilusiones, por que está la cosa chunga, pero inténtalo. Tienes mucho talento. Prueba a mandar a concursos o editoriales, nunca se sabe. El no (probablemente muchos, pero no te desanimes) ya lo tienes.

Pequeña dijo...

Natalia, que alguien como tu me diga eso... vamos, no hace mas que llenarme de orgullo. Intentaré ver si puedo presentar en algún sitio algún texto y ya te iré contando. Te deseo mucha suerte con tu segundo libro!!

[M] dijo...

Señorita E,

gracias por pasarte por mi rincón. Yo también habia oído hablar mucho de ti, y leí tus primeros textos pero no se porque este último se me ha traspapelado entre la immensidad de letras virtuales... pero permíteme que me quede con la ventanita abierta para echarle un ojo...

Tremenda ilusión me hace que te guste lo que hago, nos leemos :)

[M] dijo...

Que huella tan bonita dejó la doncella.... y que oportuno ese canto a la esperanza...

Es precioso.